El Sestao River fue mejor a los puntos que la SD Logroñés, pero la falta de finura en los últimos metros le privan de los tres puntos
El partido que tuvo lugar en Logroño no fue probablemente el plan más entretenido que ofreció la capital riojana el pasado sábado a la tarde. Un partido sin prácticamente ocasiones en el que los verdinegros fueros más dominadores, especialmente en la primera mitad, que solo se vio alterado por la expulsión de Gaizka Argente en el minuto 81. Antes, a la vuelta del descanso, el equipo rojiblanco amagó con venirse arriba y amenazar la meta que defendía Ander Iru, pero se quedó en un espejismo. Los cambios de Aitor Calle hicieron efecto los pocos minutos que estuvieron once contra once, pero finalmente el resultado gafas se volvió definitivo, un marcador que no satisface a ninguno de los dos conjuntos.
De esta forma, el Sestao River se sitúa quinto con 38 puntos, a tan solo un punto del segundo escalón. El próximo sábado, partido clave ante el líder, el Real Unión, en Las Llanas.